Crónicas negras: Periodismo, ética y barbarie

Por Víctor M. Navarro

“México es el tercer país en el mundo con mayor número de periodistas asesinados en los últimos 25 años, la FIP (Federación Internacional de Periodistas) reporta alrededor de 800”.(Press)

Entre finales de la década de los setenta y principios de los ochenta, aparecieron mis primeros artículos en los periódicos de circulación nacional, recuerdo El Día, Rotativo, Ovaciones, El Nacional. Después vendrían el periodismo y la difusión cultural, la Tv y la radio. Desde aquellas épocas nunca había vivido la incertidumbre, el desconcierto, la rabia, la impotencia imperante en estos momentos contra un sistema realmente impositivo, dictatorial y fascistoide.

Desde siempre me di cuenta que nuestra “prensa libre” es un animalillo domesticado por el discurso del poder (léase clase política, clase empresarial); aun así en épocas, en coyunturas de nuestra vida social hay medios y periodistas afanando un trabajo limpio, crítico, analítico y hasta contestarlo.

A contracorriente del trabajo periodístico, quienes dictan los destinos políticos, económicos y sociales en este país se han empantanado cada día más en una relación fraudulenta y criminal con el narco, los grupos delictivos y han generado un mazacote de corrupción, impunidad y violencia contra la sociedad civil, contra sus gobernados.

“Febrero 2017.México ha dominado la lista de los países más peligrosos de América para los periodistas luego de que el país cayera en las garras de la violencia del crimen organizado, de los barones de la droga y de su complicidad con las administraciones de los estados y la federación” dice un informe presentado por la FIP en Bruselas.(Press)

Nuestros gobernantes, políticos, funcionarios, servidores públicos al son del pandero de empresarios y multinacionales bailan como osos amaestrados en la peor de las danzas contra ese pueblo al cual, en demagogia extrema, dicen representar, cuidar por su bienestar social y digna sobrevivencia. La ética de la estulticia en su máximo esplendor.

La FIP denuncia que los gobiernos son responsables de la negligencia en la protección efectiva de periodistas.(Press)

 

Así las cosas, uno de los gremios más golpeados ha sido el periodístico, no todo, porque lamentablemente los corporativos, las grandes empresas de la información con achichincles y vendepatrias incluidos, han sabido capitalizar en imagen y dineros la sumisión y el servilismo. Hay muchos periodistas institucionales en nómina gubernamental, quienes ya saben para quien trabajan y en ello ponen empeño: el que no tranza no avanza.

“Es importante comprender que todo el mundo, desde los funcionarios de los gobiernos y los oficiales militares hasta todo aquel que entre en contacto con los periodistas, debe respetar su independencia.» (Press)

Pero aquellos informadores que disienten, como dijo el chino: cuello. Es realmente lamentable ver el número de periodistas asesinados en los últimos cinco años, cifras que ofenden a cualquier país en vías de una vida democrática, transparente, civilizada, justa y equitativa.

Hay muchos intereses oscuros en disputa y ante ello la ley del garrote es la majestuosa línea a  seguir por aquellos personajes que deberían representar y darle dignidad a un país rico en su geografía y gente.

Es necesaria también la voluntad y la disposición de las Naciones Unidas y el conjunto de sus agencias, como guardianes de los instrumentos internacionales, para garantizar el derecho de la integridad física de todos los seres humanos, en beneficio de los periodistas y de todos los trabajadores de los medios de comunicación”. (Press)

El periodismo es un trabajo, un oficio para escarbar en los hechos y las acciones de los hombres, para investigar, analizar, reflexionar, informar; una actitud frente a la vida, una toma de principios.

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